Nuestra serie de Coste Total de Propiedad (TCO) desglosa los costes directos e indirectos relacionados con el embalaje, y en este post nos centramos en el transporte y el flete. Examinamos cómo el tamaño correcto de los paquetes y el trabajo con proveedores bien ubicados ayudan a controlar el gasto en fletes y reducir los reenvíos, manteniendo su operación eficiente sin importar cómo evolucionen las tarifas.
Cómo influye el embalaje en los costes de flete
Las tarifas de flete fluctúan cada año según cambios en combustible, mano de obra y costes de la red. La inflación o variaciones en las tarifas pueden convertir el envío en una parte significativa del coste total del producto. Dimensionar correctamente el embalaje y abastecerse de materiales de forma estratégica les permite a las empresas gestionar estos gastos mientras mantienen niveles de servicio sólidos para clientes y transportistas.
Semana a semana, los gastos de envío se mueven con factores del sector, como los ajustes del índice de combustible, las distancias de la zona de entrega y los cálculos de peso dimensional (DIM). El tamaño, el peso y la configuración de su embalaje determinan cómo esas variables afectan a sus resultados.
Aquí hay cinco factores que demuestran cómo el embalaje afecta al transporte como palanca principal del TCO:
- Tarifas DIM: los transportistas cobran sobre el peso real o volumétrico, el que sea mayor. El espacio vacío se traduce en dinero desperdiciado.
- Espacio infrautilizado en la carretilla: las cajas de gran tamaño o no optimizadas desperdician espacio, por lo que caben menos unidades por palé o remolque y requieren cargas adicionales para mover el mismo volumen.
- Complejidad de la entrada: abastecerse de embalajes de proveedores distantes o múltiples añade kilómetros, puntos de contacto y gastos administrativos.
- Daños y reenvíos: un embalaje de bajo rendimiento aumenta la probabilidad de que se dañen los productos.Cada pedido de reemplazo aumenta el gasto en fletes.
- Insuficiencia del rendimiento de los proveedores: el tiempo dedicado a perseguir envíos tardíos o inexactos es un coste logístico invisible, pero muy real.
Dimensionamiento adecuado: la clave para mejorar la densidad de carga
Optimizar las dimensiones de las cajas es la forma más rápida de reducir gastos de flete. Los paquetes más pequeños disminuyen las tarifas DIM, permiten más unidades por palé y reducen el uso de material. Se destacan tres tácticas probadas:
- Conversiones de caja a sobre: los artículos ligeros que se envían de forma segura a través de la red de paquetería en un sobre acolchado o no acolchado pueden reducir drásticamente el volumen del paquete y eliminar el relleno de huecos.
- El tamaño adecuado también es compatible con los objetivos de sostenibilidad: menos cargas de camiones se traducen en un menor consumo de combustible y emisiones. Reducir los volúmenes de tamaño de caja en un 30 % puede reducir el costo de material interno en un 63 %, al tiempo que reduce las tarifas DIM y las emisiones asociadas en un 41 %.
Creación de asociaciones estratégicas con proveedores
Los pequeños cambios en el embalaje pueden tener un gran impacto, por lo que elegir el proveedor adecuado es fundamental. Tenga en cuenta estos consejos profesionales para seleccionar un proveedor estratégico y acelerar el ahorro:
- Consolidación de proveedores: menos proveedores significa menos órdenes de compra, menos envíos entrantes, manejo de materiales y menos puntos de contacto de coordinación. Agrupar materiales de menos puntos de envío de proveedores permite cargas de camiones optimizadas o envíos LTL más eficientes, lo que puede resultar en una reducción de los costos de transporte y una mejora de la confiabilidad de la entrega.
- Proximidad geográfica: los proveedores cercanos a sus centros de distribución pueden reducir los costes de flete entrante y el riesgo de tiempo de entrega.
- Experiencia en integración: los equipos de ingeniería pueden ayudar a diseñar sistemas de embalaje que maximicen la eficiencia sin ocupar un espacio excesivo. Este espacio optimizado puede permitir una mejor preparación de las tarimas, la preparación de la carga y el flujo del muelle, lo que se traduce en menos cargas parciales y una utilización más eficiente de la carretilla.
- Validación y pruebas: los socios proveedores con laboratorios internos de diseño y pruebas pueden realizar pruebas de caída de la Asociación Internacional de Tránsito Seguro (ISTA, por sus siglas en inglés), simular la manipulación de los transportistas y confirmar que los diseños de los paquetes cumplen los objetivos de rendimiento antes de escalar. Estos puntos de prueba son fundamentales para evitar dolores de cabeza de "prueba y error".
Un punto de partida basado en datos
¿No sabe por dónde empezar? Los expertos en embalaje de Pregis pueden analizar los datos de sus envíos recientes, comparar las dimensiones de las cajas con las de los productos y señalar las linternas solitarias que se envían a través de cajas del tamaño de una caja de zapatos. A partir de ahí, el equipo puede:
- Auditar el historial de fletes para identificar las penalizaciones de DIM y exceso de volumen.
- Priorizar SKU de gran volumen para un rediseño y pruebas rápidos.
- Producir y perfeccionar soluciones del tamaño adecuado en instalaciones cercanas a sus centros logísticos, reduciendo tanto el tiempo de entrega como el flete entrante.
Al asociarse con Pregis, puede convertir esa información en espacios de embalaje más reducidos que liberan espacio en las estanterías y reducen los costes de almacenamiento y envío.
Avanzando
El flete puede ser uno de los gastos más significativos, pero también de los más controlables. Al combinar embalaje optimizado con asociaciones estratégicas, las empresas reducen costos de envío, tasas de daños y liberan capacidad en almacén, sin comprometer la experiencia del cliente.
¿Necesita ayuda para identificar ganancias rápidas en su presupuesto de fletes? Póngase en contacto con un representante de Pregis hoy mismo.
¿Se perdió las primeras entregas de nuestra serie de blogs de TCO? Explore Parte 1 (gastos ocultos), Parte 2 (impacto de las elecciones de materiales) y Parte 3 (eficiencias laborales) para ver cómo una mentalidad de TCO genera valor en toda su operación.